miércoles, 26 de julio de 2023

16. “PRONTO” LA ÚLTIMA GRAN BATALLA ENTRE EL BIEN Y EL MAL.

 

12 El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates; y el agua de éste se secó, para que estuviese preparado el camino a los reyes del oriente. 13 Y vi salir de la boca del dragón, y de la boca de la bestia, y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos a manera de ranas; 14 pues son espíritus de demonios, que hacen señales, y van a los reyes de la tierra en todo el mundo, para reunirlos a la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso. 15 He aquí, yo vengo como ladrón. Bienaventurado el que vela, y guarda sus ropas, para que no ande desnudo, y vean su vergüenza. 16 Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón. Apoc. 16:12-16 

DOS GRANDES PODERES ANTAGONICOS se revelan en la última gran batalla. En un lado está el Creador del cielo y de la tierra. Todos los que están a su lado llevan su sello; son obedientes a sus mandamientos. Al otro lado está el príncipe de las tinieblas con los que han preferido la apostasía y la rebelíón.-7CBA 993 (1901).

Un terrible conflicto está ante nosotros. Nos estamos 254 acercando a la batalla del gran día del Dios Todopoderoso. Lo que se ha mantenido en control, va a desatarse. El ángel de la misericordia, está plegando sus alas, preparándose para descender del trono y dejar el mundo bajo el control de Satanás.

Los principados y potestades de la tierra están en amarga revuelta contra el Dios del cielo. Están llenos de odio contra los que le sirven, y pronto, muy pronto, se peleará la última gran batalla entre el bien y el mal.

La tierra será el campo de batalla, la escena de la contienda final y de la victoria final. Aquí, donde por tanto tiempo Satanás ha encabezado a los hombres contra Dios, la rebelión será suprimida para siempre.-RH Mayo 13, 1902.

Las batallas que se riñen entre los dos ejércitos son tan reales como las que entablan los ejércitos de este mundo, y son destinos eternos los que dependen del resultado del conflicto espiritual.-PR 130 (c. 1914).

TODO EL MUNDO SERÁ REUNIDO EN UN LADO EN EL OTRO. Todo el mundo estará de un lado o del otro del asunto en litigio. Tendrá lugar la batalla del Armagedón, y ese día no debe encontrar a ninguno de nosotros durmiendo. Debiéramos estar completamente despiertos, como vírgenes prudentes que tenemos aceite en nuestras vasijas y en nuestras lámparas. El poder del Espíritu Santo debe estar sobre nosotros, y el Capitán de las huestes del Señor estará a la cabeza de los ángeles del cielo para dirigir la batalla.-3MS 487 (1890).

La enemistad de Satanás contra lo bueno se manifestará 255 más y más a medida que ponga en actividad sus fuerzas para llevar a cabo su última obra de rebelión, y toda alma que no esté plenamente entregada a Dios y protegida por el poder divino formará alianza con Satanás contra el cielo, y se unirá en la batalla contra el Gobernante del universo.-TM 465 (1892).

Pronto todos los habitantes de la tierra se habrán decidido en favor o en contra del gobierno del cielo.- 3JT 143 (1902) EUD

  

15. “EL REPOSO DEL SÁBADO Y EL GOZO EN LA ETERNIDAD”

 

Y de mes en mes, y de día de reposo en día de reposo, vendrán todos a adorar delante de mí, dijo Jehová. Isaías 66:23.

Por fin Jesús descansaba. El largo día de oprobio y tortura había terminado.

Al llegar el sábado con los últimos rayos del sol poniente, el Hijo de Dios yacía en quietud en la tumba de José.

Terminada su obra, con las manos cruzadas en paz, descansó durante las horas sagradas del sábado.

Al principio el Padre y el Hijo habían descansado el sábado después de su obra de creación. Cuando fueron “acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos” (Génesis 2:1), el Creador y todos los seres celestiales se regocijaron en la contemplación de la gloriosa escena. “Cuando alababan todas las estrellas del alba, y se regocijaban todos los hijos de Dios” Job 38:7.

Ahora Jesús descansaba de la obra de la redención; y aunque había pesar entre quienes le amaban en la tierra, había gozo en el cielo.

La promesa de lo futuro era gloriosa a los ojos de los seres celestiales...

Con esta escena está para siempre vinculado el día en que Cristo descansó. Porque su “obra es perfecta”; y “todo lo que Dios hace será perpetuo” Deuteronomio 32:4; Eclesiastés 3:14.

Cuando se produzca “la restauración de todas las cosas, de que habló Dios por boca de sus santos profetas que han sido desde tiempo antiguo” (Hechos 3:21), el sábado de la creación, el día en que Cristo descansó en la tumba de José, será todavía un día de reposo y regocijo.

El cielo y la tierra se unirán en alabanza, mientras “de día de reposo en día de reposo” (Isaías 66:23) las naciones de los salvos adorarán con gozo a Dios y al Cordero.

En los acontecimientos finales de la crucifixión se dieron nuevas pruebas del cumplimiento de la profecía y nuevos testimonios de la divinidad de Cristo.

Cuando las tinieblas se alzaron de la cruz, y el Salvador hubo exhalado su clamor moribundo, inmediatamente se oyó otra voz que decía: “Verdaderamente éste era Hijo de Dios”. Mateo 27:54.

El Deseado de Todas las Gentes, 714. [159]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=6RXQrzXJ6IQ&list=PLVsLdOIe7sVuUZaZ1uR2ftk0UT8XIe3vg&index=31&pp=gAQBiAQBsAQB

 

 

14. “EL SÁBADO NO ES EL DÍA SANTO DE LOS JUDÍOS, SINO DE CRISTO”

Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a leer. Lucas 4:16.

¿Cómo podemos explicar la observancia del primer día de la semana por parte de la mayoría de los profesos cristianos, cuando la Biblia no ofrece autoridad para este cambio ni en los mandamientos ni en el ejemplo de Cristo o de sus seguidores?

Podemos explicarlo por el hecho de que el mundo ha seguido las tradiciones de los seres humanos en vez de un “Así dice el Señor”.

Esta ha sido la obra que Satanás trató de realizar: apartar a la gente de los mandamientos de Dios y llevarla a venerar y obedecer las tradiciones del mundo. Por medio de instrumentos humanos ha arrojado desprecio sobre el sábado de Jehová y lo ha estigmatizado como “el viejo sábado judío”.

Miles han repetido inconscientemente esta crítica como si fuera un argumento que tuviera mucho peso; pero han perdido de vista el hecho de que el pueblo judío fue elegido especialmente por Dios para ser los guardianes de su verdad, los observadores de su ley, los depositarios de sus oráculos sagrados.

Recibieron los oráculos vivientes para dárnoslos. El Antiguo Testamento y el Nuevo Testamento, ambos, nos llegaron por medio de los judíos. Cada promesa de la Biblia, cada rayo de luz que ha brillado sobre nosotros de la Palabra de Dios, ha venido por medio de la nación judía.

Cristo fue el dirigente de los hebreos cuando salieron de Egipto a Canaán. En unión con el Padre, Cristo proclamó la ley a los judíos en medio de los truenos del Sinaí, y cuando apareció en la tierra como hombre, vino como un descendiente de Abraham.

¿Usaremos el mismo razonamiento en cuanto a la Biblia y Cristo, y los rechazaremos porque son judíos, como se hace al rechazar el sábado del Señor?

La institución del sábado está identificada íntimamente con los judíos como lo está la Biblia, y existe la misma razón para rechazar uno como para rechazar el otro. Pero el sábado no es judío en su origen.

Fue instituido en el Edén antes de que hubiera un pueblo conocido como los judíos.

El sábado fue hecho para toda la humanidad, y fue instituido en el Edén antes de la caída de Adán y Eva. El Creador lo llamó “mi día santo”.

Cristo se proclamó a sí mismo como “el Señor del sábado”. Comenzando con la creación, es tan antiguo como la raza humana, y habiendo sido hecho para los seres humanos, existirá por tanto tiempo como ellos existan. —The Signs of the Times, 12/11/1894. [158]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=M52UU51azCo&list=PLVsLdOIe7sVuUZaZ1uR2ftk0UT8XIe3vg&index=30&pp=gAQBiAQBsAQB

 


martes, 25 de julio de 2023

13. “EL SÁBADO CONMEMORA UN DÍA LITERAL”

Truena Dios maravillosamente con su voz; él hace grandes cosas, que nosotros no entendemos. Job 37:5.

Cuando Dios promulgó su ley en forma audible desde el Sinaí, introdujo el mandamiento del sábado: “Acuérdate del día de reposo para santificarlo”. Luego declaró inequívocamente lo que se debe hacer durante los primeros seis días, y qué se debe hacer en el séptimo.

Después, como razón para observar la semana de ese modo, les recuerda su propio ejemplo en los primeros siete días de tiempo: “Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó”. Éxodo 28:8-11.

Esta razón resulta hermosa y convincente únicamente cuando comprendemos que el registro de la creación habla de días literales.

Los primeros seis días de cada semana nos fueron dados para trabajar, porque Dios empleó el mismo período de la primera semana en la obra de la creación.

Apartó el séptimo día para que fuera un día de reposo, en conmemoración de su propio descanso durante el mismo período, después de terminar la obra de la creación en seis días.

Pero la suposición infiel que pretende que los acontecimientos de la primera semana requirieron siete períodos largos y de duración indefinida, atenta directamente contra el fundamento del sábado del cuarto mandamiento.

Hace oscuro e indefinido aquello que Dios hizo sumamente claro.

Es la peor clase de infidelidad, porque para muchos que pretenden creer el relato de la creación, es infidelidad encubierta.

Acusa a Dios con ordenarnos observar un día de siete días literales en conmemoración de siete períodos indefinidos, lo que es contrario a sus tratos con nosotros, y es una impugnación de su sabiduría...

La Palabra de Dios nos ha sido dada para que sirva de lámpara a nuestros pies y de luz para nuestro camino.

Las personas que le den la espalda a su Palabra y se esfuercen por descubrir los maravillosos misterios de Jehová mediante su propia filosofía ciega, tropezarán en la oscuridad.

A los mortales se les ha concedido una guía por medio de la cual pueden seguir los pasos de Jehová y de su obra tan lejos como sea posible para su propio bien.

La Inspiración, al darnos a conocer la historia del diluvio, nos ha explicado misterios prodigiosos que la geología, sin la ayuda de la Inspiración, jamás podría haber desentrañado. —The Signs of the Times, 20 de marzo de 1879. Ver Exaltad a Jesús, 46, 53. [150]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=zcAYKLM11T4&list=PLVsLdOIe7sVuUZaZ1uR2ftk0UT8XIe3vg&index=22&pp=sAQB

12. “LOS MANDAMIENTOS SON PARA TODOS”

Y a los hijos de los extranjeros que sigan a Jehová para servirle, y que amen el nombre de Jehová para ser sus siervos; a todos los que guarden el día de reposo para no profanarlo, y abracen mi pacto, yo los llevaré a mi santo monte, y los recrearé en mi casa de oración; sus holocaustos y sus sacrificios serán aceptos sobre mi altar; porque mi casa será llamada casa de oración para todos los pueblos. (Isaías 56:6,7).

Bajo la ley mosaica, los extranjeros y los eunucos estaban excluidos del pleno goce de los privilegios concedidos a Israel.

Pero el profeta declara que va a llegar un tiempo cuando cesarán esas restricciones.

A los judíos les fueron confiados los santos oráculos de Dios; no ser un israelita era no pertenecer al pueblo favorecido de Dios.

Los judíos habían llegado cada vez más a considerarse como superiores por derecho divino a cualquier otro pueblo de la tierra, y sin embargo, no habían sido cuidadosos en mantener su carácter separado y santo al rendir obediencia a todos los mandamientos de Dios.

Ahora el profeta declara que el extranjero que ama y obedece a Dios gozará de los privilegios que habían pertenecido en forma exclusiva al pueblo elegido.

Hasta aquí la circuncisión y una obediencia estricta de la ley ceremonial habían sido la condición sobre la cual los gentiles podían ser admitidos a la congregación de Israel; pero estas distinciones iban a ser abolidas por el evangelio. Isaías 56:4-8...

La primera parte del capítulo presenta a un pueblo que aparentemente se deleita en el servicio de Dios; lo buscan diariamente, “como gente que hubiese hecho justicia, y que no hubiese dejado la ley de su Dios”. Isaías 58:2.

Sin embargo, su vida no es correcta delante de Dios, porque le ordena a su profeta: “Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado”. Isaías 58:1...

Esta profecía se extiende a través de los siglos hasta el tiempo cuando el hombre de pecado intentó anular uno de los mandamientos de la ley de Dios, para pisotear el sábado original de Jehová y exaltar en su lugar uno de su propia creación.

Y cuando el mundo cristiano abandone definitivamente el santo sábado de Dios y en su lugar acepte un día común de trabajo, que no está sancionado por un “Así dice el Señor”, estará estimulando la infidelidad, y virtualmente reconociendo la supremacía de ese poder por cuya sola autoridad se hizo el cambio.

El rechazo del sábado ha llevado al rechazo de toda la ley, y ahora miles de cristianos profesos atrevidamente lo declaran anulado.

The Signs of the Times, 28 de febrero de1884. [148]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=yxceJP15n60&list=PLVsLdOIe7sVuUZaZ1uR2ftk0UT8XIe3vg&index=20&pp=sAQB